Loneliness (Muraki - Sergei) Rol...

Muraki Le Croys:


Una mansion llena de seres perdidos en sus retorcidos pensamientos, aquellos pensamientos que muchas veces hacen acaecer a otros, un mundo distinto en el que nunca penso caer, rodeado de muerte, si bien, nunca sintio el miedo necesario, ese que se necesita para respetar a los de más alto rango... El temor solo hace que la debilidad nazca.


Caminando a paso suave al barcón, asomandose lentamente al deslumbrante paisaje que se mostraba solo para él esa noche, la oscuridad era realmente empalagoza a su gusto, sin embargo, podiase apreciar de los frondozos árboles que cubrian el jardín, flores de distintas tonos acomodabase a los pies de la arboleda, la luna iluminaba con su platinado color, llena estaba, la atmósfera resultaba asquerosamente tranquila... todo era tan normal.


Sus manos se extendieron, agarrandose del barandal, frios, humedos, duros mástiles que pareciase que le hacian sentir destemplanza. El finisecular llegaba, no estaba seguro ciertamente ya que encerrado en esa mansión, el tiempo no podiase calcular con tanta exactitud, era probable que el tiempo hubiera transcurrido rapidamente, sentia una invaluable eternidad ya... en ese lugar.


Recordando asi, los momentos efimeros en los que habia compartido con el Ace de Diamante. sexualmente, habia sido solo eso?... era de esperar, el dragon tenia muchas cosas en las que pensar, no en él, el mismo vampiro habia sido el que habia pedido que se le olvidase, aunque las palabras mandadas telepáticamente fueron recibidas por sus sentidos, por su corazón, no importaba que no hubiese amor de por medio, con recordarle el vampiro... se daba a vásto más que suficiente.


Esa noche en la que le dejo dormir por largas horas entre sus brazos, cobijandole lo necesario para que algo de calor llegase al cuerpo de Diamante, su cuerpo era frio, naturalmente, pero esperaba al menos haber sido de ayuda...
Sin duda esa noche habia sido otorgada por los dioses, lo efimero se hacia presente otra vez y no tuvo ocación de despedirse del dragón. ¿para qué? ¿Para decirle que habia sido fantástico todo aquello? ¿para besarle tiernamente en los labios en modo de despedida?... hubiera sido algo interesante si asi fuese, más el vampiro, es solo un ser sórdido queriendo corroer esa piel impoluta, si, solo palabras al viento que esfumana de los dedos, querer tocarle no ah sido solo cosa de pecado. Oh no, a sido mucho más que eso.... algo que no se puede explicar.


Se habia levantando tan meditabundo, tratando de ser suave en sus movimientos al revolverse, quedando de pie por lo alto, mirando el buen dormir que el dragon tenia, ese rostro, esa piel, ese cuerpo que, torrencialmente le habia arrebatado mucho de si mismo, no pedia nada... el tiempo vuela y pronto ya vestido, habia emprendido el camino a la salida, no sin antes darle un beso en la mejilla... solo eso.


Ahora, seguia aqui, pensando en nada y en mucho a la misma vez, un momento lleno de prelación, sin embargo era fuerte y decidido, nada diria de sus pensamientos, de su sentir, guardaria cada vestigio en el fondo de sus entrañas, quizas, era muy poco lo que habia compartido con los otros emisarios de la mansión... talvez. Pero callaria como todo en su no vida.


Sus cabellos se mecian suavemente por la brisa envolvente, cubriendo sus ojos mientras que Muraki seguia vagando en sus pensamientos, aquella noche considero que, seria una más, como muchas otras... nada habia cambiado.


Sergei:


Es cada vez mas frecuente que "escape" de los adentros de la mansión para regocijar su forma real. Relativamente fácil, es el perder su gran ser entre la densa oscuridad de algunos puntos del jardín, para ser "algo" tan corpulento es lo bastante sigiloso como para no hacer ruido alguno que denote su presencia. Las cosas cambian como siempre lo ha predicho y mucho es lo que Diamante ha pasado en las últimas ¿semanas?, de su existencia en el Teatro.


Su sufrimiento existe, aun se rebela ante la fuerza que el propio Ace ejerce para sacarse de tajo esa sensación que lo hace vulnerable y no de manera física. Desde lo alto es que mira con severidad el resto de la vieja casona..., agudiza sus rojas pupilas y ve formas....energías, marionetas que se desplazan por el laberinto, titiriteros que andan en busca de diversión y nada de aquello llama su atención. La estructura del techo le sostiene de manera sorprendente y es entonces que decide regresar a la comodidad de su cuerpo humano....sus huesos truenan en el proceso y queda de pie en la zotejuela de un cuarto cualquiera, frunce el ceño pues lo único que queda cerca es el balcón principal...así que en la forma propia de desplazamiento de un Ace es que se mueve, es como si fuera uno con el viento pues no se puede sentir su esencia al dar esos rápidos y largos “saltos” que lo acercan mas a aquel lugar.


Es desprevenido pues hasta que la punta de uno de sus pies toca el piso es que se percata de la presencia de alguien...de espaldas no le reconoce pero parece meditabundo y un poco aburrido tal vez...
No ha reparado en su falta de ropa, nunca ha sido del todo pudoroso. A menudo y por el tiempo particularmente frío es que a veces una neblina aparece y hace mas difícil la identificación de lejos, ve una espalda ancha y una ¿gabardina?.


Da media vuelta, dirigiéndose hacia las escaleras; no planea molestar o que le molesten pero en ese momento la luna emerge como una cómplice improvisada e ilumina a ambos con ese magistral toque tan suyo.
Sus labios se entreabren y quiere pensar que no es asombro lo que le recorre...es mas bien curiosidad.


Quien pensaría que seguiría con vida, que lo tendría tan cerca...
que con solo andar unos pasos atraería las sensaciones que quizás ya había olvidado y no porque se lo hubiesen solicitado así.


Que molesto es el calor que ahora comienza a invadirle...
durmió mucho en esa ocasión, durmió tan cómodamente que no le sintió irse de su lado aun cuando el frío le invadió minutos después. Su sueño fue sagrado hasta el final.
El tacto de esos miserables dedos se convirtió en un hormigueo que se deja sentir por su columna y se ha hecho de un tic raro...por su culpa.


Pasa ahora las yemas de sus dedos por su cuello, en la zona donde esos colmillos osaron herir su piel, no dolió mas de lo necesario pero...el podría jurar que si se toca atraerá todas y cada una de las sensaciones que aquella mordida le otorgo, estupido dragón...si eso es.


No fue un sueño después de todo....
Recordaba lo que se dijo al enderezar su cuerpo, enfocando la botella semi vacía de vino...sus ropas regadas franqueando su desnudez, las marcas que parecían ser lo mas fidedigno de la presencia de aquel hombre...
aquel vampiro.....
aquel ínfimo instante de pasión y deseo...


Sin arrepentimientos...


Es lo que piensa, pues fue el mismo quien dio la pauta para volverle a encontrar...aunque no lo esperaba, aunque lo creyese imposible...


Mira las mechas de aquellos cabellos que se mueven al compás del viento que los mece, los suyos hacen lo mismo mientras tiene la precaución de acercarse al otro sin ser sentido...o por lo menos eso cree
Si Muraki reacciona a tiempo podrá defenderse..pero si no, tal vez termine por ser un sorpresa o deja vu la presencia de ambos en ese lugar.


Su mano se estira y apenas se posa en un hombro...dejando salir palabras fáciles y triviales.


-Dámela...- le dice casi ya al oído refiriéndose a la gabardina, la necesita para cubrirse y es la excusa poco perfecta que tiene para hablarle...


Muraki Le Croys:


La suave sensación de esos cabellos largos rozando su cuerpo, en esa noche, habian sido parte sujestiva de su piel que aún le recordaba, sus colmillos tenian el suave aroma de esa sangre tan adictíva, el sabor que profesaba la larga agonia de volver a probarla otra vez, como mierda fue a quedar tan ambobado por ese Ace, acaso ya no era suficiente con haberle tomado esa noche siquiera que ya pedia más, vaya pensamientos tan feminiles que deambulaban por su mente, tendria tiempo suficiente para sacarle de su mente, tendria el tiempo necesario para que esa piel dejara de obsecarlo... Oh por Dios, era tan dificil.


No era fácil estucar los recuerdos con cosas tan vanas, nada tenia lugar cuando la mente se enfrasca en esas imágines que no se quieren alejar. Según el vampiro, el ajimez estaba completamente vacío... error... muy grave error, aunque la eterna soledad fue breve... aquello habia terminado.


Una cosa ah agradecer a su maestro de antaño, la inoperancia no estaba sujeta a su estílo de vida, jamás lo fue, siempre estaba muy alerta, activo a cualquier merodeador que indagase por las cercanias, sus ojos se entrecerraron y como una ola de calor su cuerpo avisó de peligro acechante.


Se quedo quieto mientras esperaba a que se acercase el que, se asomaba por su retaguardia... sus ojos permanecierón firmemente incrustados en el jardín, una calidez llego a su hombro cuando una mano se poso sobre este.
"Dámela" ... escuchó susurrar.


Su cuerpo se tensó en cosa de segundos y sus manos que habian permanecido sujetas a los barandales, ahora, subian veloces.... una tomó de la mano en su hombro, retirandola con brusquedad, agarrandola de paso al bajarla mientras su cuerpo giraba un tanto para hacerle frente al contrario, en lo que lo que su brazo izquierdo rodeaba la cintura, agitándolo un poco al poner la espalda en contra de los gélidos metáles que antes le habian servido de apoyaderos de sus digitos... su derecha aun sosteniendo en alto la mano intrusa mientras la pose en que le habia hecho cautivo al Ace... era de más erótica.


Su mirada afiláda afianzó cuando por fin comprendió quien era, no habia tenido tiempo de procesar a quien tomaba entre sus brazos, sus ojos se abrieron de par a par ahora, cuan bella presencia hacia gála otra vez frente a él... no se lo esperaba.


-... Sergei?...- musitó ecéptico aún, claro, cabia la enorme posibilidad de que le encontrase en cualquier momento, en cualquier lugar, pero no imaginó que seria precisamente en éste.


Algo extraño paso en el vampiro, un calor abrumador le recorrió en el interior, estaba perplejo ante tales modales los suyos y ciertamente por su manera de mantenerle agarrado aún, no deseaba sortarle, un poco más... solo un instánte.


-... vaya... que puedo decir.. esto a sido rápido ciertamente,,, mis disculpas por mi atrevimiento, pero cábe decir que dichoso me encuentro de que seas tú...- agregó con una sonrisa en los labios que se expandia suavemente por su rostro, sensual mirada es la que se torna cuando ese calor es reconocido por su piel fria.
Sus cabellos platinados caen sutilmente sobre ese rostro cuando se acerca otro tanto a esa boca... los segundos son tan pocos que, no es suficiente para admirar la belleza que vé Muraki en ese dragón... ¡No puede más!


Con la misma sutileza, se enerva junto al cuerpo del Ace, alejandole de la posición maltrecha que escojio al principio cuando le capturó, dejandole ahora libre de sus brazos para que diera rienda suelta a sus movimientos.


Entonces, inclinó el rostro de lado con su habitual sonrisa que manifiesta satisfacción -... realmente solo deseas mi gabardina?...- dijo burlon, de aquellos ropajes abrigadores se hallaba en todas partes, pero si era excusa para un nuevo encuentro... agradeceria entonces a las finas telas que le cubrian.


Sergei:


En un vago segundo antes de acercarse quiso pensar que el vampiro no le reconocería, que solo tendría para si el sabor de la sangre que había probado ese día, las delicadas punzadas en su cuello eran recordadas por esa buena memoria de dragón que poseía. La piel ardía aunque no quedara rastro alguno de los agujeros en su piel.
Diamante no sabia como catalogar el encuentro con Muraki, pensó que fue, en su momento, un instante aislado como muchos que había pasado ya en esa casa...pero la cuestión de verle otra vez y desear una nueva mordida o mas de aquel ser rebasa la definición que el anteponía al evento anterior.


Realmente alguien se divertía a costa de ambos y aunque le gustaba la idea de haberlo encontrado por casualidad, ello no significaba que su Amo no hubiese metido sus "manitas" para controlar los hilos de ambos y ubicarlos en un lugar mas acorde a sus deseos, claro que Gemini no tendría que preocuparse por las inquietantes vibraciones que le producía el Titiritero al Ace...
No, no debía preocuparse...


No paro sus pasos a pesar de intuir que el vampiro se daba cuenta de que algo le "rondaba", después de todo el instinto de supervivencia es mas fuerte que toda la sutileza que el pueda tener en su avance.


¡Sorpresa...!
Si la agilidad de Muraki es excelsa y aunque el no tiene intenciones de pararlo, lo juzga con su mirar....
Sus crudas pupilas se fijan en las otras cuando estas encuentran las suyas y se remueve un poco para hacer entender a esa mano que no debe apretar de mas para que su cuerpo no termine mas cerca de lo necesario con aquel que le tiene "cautivo". Aprieta con su mano aquella que le sostiene en alto y con altivez su rostro queda a la altura del de Muraki.


Que gran esfuerzo era el mantenerse tranquilo cuando aquella reacción le hacia quedar como algo que no era un Ace, sin embargo no quería que el contacto terminase tan rápido, en verdad necesitaba la gabardina...


-Así suelo llamarme...


Contesto en un tono mas cortante evitando mirarle, estaban demasiado cerca e iniciar una ronda de besos sin sentido aun no estaba en sus planes.


Hizo fuerza en su mano pero no logro soltarse, así que opto por guardar silencio, esa ocasión en el Altillo no hablaron demasiado, se limitaron a dar rienda suelta a su pecado, a la necesidad que sus cuerpos tenían...


-Podrías haberte quedado sin brazo..- no es una advertencia, después de todo en esa dimensión no puede uno confiar en nadie pues la muerte se encuentra aun en la cara mas inocente y linda del lugar, sin embargo la suya ahora se haya tranquila y con su respiración un tanto agitada por tener tan cerca esa boca que probo hasta el cansancio...
De repente una sed lo azoto, que débil era ante la oscuridad de un no muerto como aquel...


Acaricio su muñeca cuando le hubo soltado y opto por tener una postura de lado para cubrir un poco esas zonas que podrían comenzar a inquietarse...


¿Que demonios causa esa sonrisa...?


No pretende sentirse halagado pero parece que Muraki esta en afán de coqueteo con el y esta vez Diamante no esta ni un poquito bebido..., sin embargo pensar que alguien pueda sentirse atraído por su persona es...satisfactorio para la vanidad del dragón.


-Porque no me dices lo otro, que según tu podría querer....y si adivinas te lo daré sin reparo...- comenta mientras su mano se deja en la solapa de la gabardina para comenzar a alzar la prenda y deslizarla por un hombro. Aspira su olor...ese maldito aroma que le quedo en la piel, esa presencia que emana de su cuerpo sin vida...- Mientras obséquiamela...no pido mucho.- ha zafado una manga y le da la espalda sintiendo un escalofrío que le hace inclinar la cabeza hacia un lado.- Pónmela tengo frío.- parece un niño mimado divirtiéndose....un niño que merece ver cumplidos sus caprichos.


Muraki Le Croys:


Es una sensación de necesidad, ciertamente el vampiro no conoce el amor, no entiende de esas necesidades que muchas veces los seres no pueden soportar, ese sentir que te roba el alma cuando dispuesto estas a morir por el otro al que tanto amas, no lo sabe, nunca a tenido una sensación de ese índole...
Entonces, que es lo que pasa cuando al Ace vé. Una pequeña necesidad de tenerle?... ¿porque? ¿para que?... no lo sabe, una atracción física talvez... un poco de alma quizás.


La piel arde cuando hace contácto con la otra, dificultoso se hace el poder ponerse serio, no, es anormal en el vampiro, las palabras que salen de su boca para otros, no son tan dulces como la miel, siempre han sido de burla, mofandose ante el dolor ajeno, el sufrir, ese sufrir que lacera tanto a muchos que han querido solo paz y no guerras, a él, le gustan las luchas, las batallas son sus consentidas, no presume, es su maldita naturaleza y siempre lo fue... cambiar no es fácil.


Sabe perféctamente que el dragón es sumamente poderoso, que podria matarle cuando se le diese la gana, que podria mandarle al fondo del abismo con solo enfurecerse, vaya, ese Ace es demaciado vanidoso consigo mismo y le entiende, Muraki tambien tiene ese pecado incrustado en su ser, no es algo que realmente le llevara al exito en su no vida, pero que puede hacer ¿eh?... si con los años se vuelve peor, mas malevolente, lleno de frialdad, no quiso nunca a nadie, no es bueno dando mimos, algo muy extraño estaba pasando con el titiritero que de un día a otro habia cambiado, mimos, paciencia, razonamiento, amabilidad, todo estaba en él cuando Sergei hacia ácto de presencia... aquien culpar por subrepticio.


Le observó con cuidado cuando el Ace acariciaba su muñeca, una sobre otra, las palabras salian con un tono cortante, esa mirada afilada, ya lo tenia claro, sabia que cuando se volviesen a encontrar las posibilidades de una enemistad eran tangibles, la esperanza no se pierde... se crea.


El vino ya no esta con sus sintomas en ninguno de los dos cuerpos, estan demaciado lúcidos como para dejarse embriagar por solo "palabras" no existen las treguas en esta mansión y nunca existiran porque la confianza a perecido dentro de este lugar, ahora, todos son enemigos de otros, no hay compasion, no hay cariños, es razonable... Muraki dejó que careciera su fé.


-... es verdad... me podria haber quedado sin una extremidad, pero, no me percate de que eras tú... sabes que estamos préstos a ser atacados...- dijo con voz pausada cuando su semblante se torno serio.


Vé aproximarse al dragon, que le arrebata lentamente la gabardina, no pretende negarsela, le deja que se la arrebate eh incluso le ayuda, dejando que la tela caiga por sus brazos hasta quedar con su camisa de seda negra solamente, tres botones desabrochados dejan entrever parte de su pecho marfileño, odia continuamente los primeros botones que piensa que son una axficcia a su buen respirar, el collar brilla con el resplandor de la luna, haciendo un tanto enseguesedor la zona de donde permanece pendido. Se lleva ambas manos a los bolsillos de su pantalon negro, mirandole con los ojos entrecerrados, con escrutinio indaga en las acciones del Ace.


Que adivine lo que el Ace desea... Mm... no tiene sentido decir cosas que no se quieren oir, si de molestar se trata, seria mas sencillo lanzar una gama de artilujios para conseguir lo que se quiere, no es su gusto, no dira lo que prentende... no jugara a leer las mentes aunque claramente pueda hacerlo, es uno de sus poderes, además, al vampiro le molesta rotundamente el meterse a indagar pensamientos ajenos, creé que aquello es una falta de elegancia, además.. prefiere mil veces encontrarse con las cosas repentinas, aquellas que nunca se esperan, le trae mayor satisfacción.


Cuando escucha esa orden infantil del dragón, guarda silencio unos segundos, no le pierde de vista en ningun momento, pero con pasos firmes y seguros se acerca al Ace. volviendo a sacar sus manos de los bolsillos, extiende sus manos y le ayuda en la tarea de ponerle la gabardina... vaya niño malcriado que me has salido... se piensa, detrás de él alisando las últimas arrugas que puedan quedar en la espalda. Terminando se arreglarle la prenda para que le cobije tanto como guste.


-... ¡quedátela!... es tuya...- le dice con su tipico tono sensual de voz. Sus manos descienden, soltandole con un deje de titubeo, volviendolas a guardar donde antes las habia mantenido.


Dió unos pasos más hasta pararse a su lado, mirando al jardin, no puede dudar, es adulto ya, no un niño sin control que no sabe ni de lo bueno ni de lo malo ¡Que se jodan todos!.. él resistira a la tentación... el fuego de su pasión que recide en su ¿alma?... le ayuda a mantenerse firme a las sensaciones que ese ser le provóca.


Una brisa mas fria que la anterior azotó el ajimez, sus cabellos se elevarón, revoloteando por su rostro, enloquesido viento que congela hasta el alma en abrir y cerrar de ojos, la platinada luna se oculta por unas traviesas nubes que la cubren por unos instantes, oscureciendo la tierra que febril siempre les da cobijo a seres de cualquier estirpe sin pedir nada a cambio.


-... divagando por estos rumbos?... o acaso tu señor te ah encomendado alguna misión?... - su tono fue neutral, su sonrisa habia desaparecido totalmente, enseñar su paupérrima personalidad no era algo que quisiese que Sergei viera, pero dadas las circunstancias... al parecer tendria que hacerlo. La luna sobresalio llameante con su plateada tonalidad, dejando lentamente los jardines ahora visibles, como un manto nocturno que se entrega por completo al fuego del averno.


¡No mirarle!... era una buena idea, le ayudaria a reprimir las emociones que despierta el dragón en él, lo sabia, si no lo hacia, quizas le besara aún encontra de la voluntad ajena... no era digno de su orgullo como vampiro, despues de vivir y pasar por tantas épocas, no podria sentirse tan débil a los deseos impuestos de su no vida.


Sergei:


No es del todo privilegiado aquel que tiene la capacidad de amar, por un lado era afortunado si era correspondido pero no todo tiene porque tener un final feliz...
Usualmente las relaciones del tipo amorosas deben apegarse a una realidad cruel que determina que la mayoría debe fracasar o de menos develarse como algo que nunca fue amor en realidad, estando en el Teatro el Ace ha aprendido que si confías tu corazón eres fácilmente traicionado, siente rencor hacia el recuerdo de aquel que tuvo sus desvelos y sus sonrisas mas ocultas....
Lo odia por desaparecer y abandonarle pero no cambiaria nada de lo vivido, aunque la herida que ese ambiguo sentimiento dejo, es lo bastante honda para mantener precavido a Diamante por si osara a caer una segunda ocasión en aquella deliciosa trampa.
Todo es, como lo repite para si mismo...Un juego....


Al parecer mucho que pensar hay en ambas cabezas pues sus pensares chocan con la simple mirada que llegan a darse, un pestañeo y se debaten entre hacer o deshacer lo que ha pasado entre ambos y así dejarlo en el olvido como un episodio mas en su estancia en tan decadente dimensión. Realmente comportarse de la forma en lo hace no es nada normal, el que siempre se procura serio y crudo en su hablar, parco en comportamiento y frío en expresión, ha hablado mas de lo normal y eso le hace sospechar en el hecho de que empieza a tomar "en cuenta" y de mas a Muraki.


Según el mismo no es atractivo, su cara es demasiado alargada y sus ojos son tan rasgados que da la impresión de ser el reptil que de verdad esconde, si su vanidad es bien alimentada por su entorno no es su culpa, pero tampoco evitara que eso lo llene de satisfacción. Un Ace no da cuentas a nadie....a menos que uno sea el que se las pida y aun así la careta de falsedad que siempre ha portado se antepone a sus verdaderas intenciones, si tiene que mentir, engañar, manipular o herir a quien sea lo hará porque ya probo el lado "tierno" de su ser y se harto de saberse complaciente con aquel que hacia arder su pecho, su cuerpo y su alma...
¡¡¡Tonterías!!!...., el Sergei actual no mediría a otros con la vara el que fue medido, no nunca mas.


No son conocidos, ni mucho menos eso que llaman "amigos", fueron amantes de una noche, fueron "uno" con esos cuerpos suyos que le rindieron culto al pecado de la carne...fueron un instante y ya....
Aunque se volvían a ver y tal vez no ocultaba del todo bien el hecho de que le agradaba haberle encontrado a el y no a otro.


Tiene una vaguedad tremenda cursando cada fibra de su ser...
A pesar de ser un hombre tan necio y burdo, el dragón también guarda una inmensa pasión que solo emerge cuando esta cómodo y no le imponen cosas que el no desea hacer o escuchar, no se trata de poder....ni siquiera de dominio, si Muraki hubiese contestado su casta pregunta seguramente se hubiese dado cuenta de lo que el Ace quería darle a entender, pero la evadió y obvio fue el que no intentaría obtener algo similar...no nacería de el, si lo quería que lo buscara seria divertido después de todo o solo una charla corta y amena entre "esclavos" de la mente sórdida de un solo Dueño.


-No se que eso de "estar propenso a un ataque", nadie en su sano juicio atacaría a un Ace...ni siquiera un igual y el Amo no frecuenta los castigos físicos..., no si no finges gozar con ellos a la perfección.


Frunce el ceño y recuerda la "prueba" tan humillante que realizo, rememora lo inútil que era oponerse al dominio de Gemini y a sus viperiles acciones, pues era la mente quien resentía sus "mimos", era eso lo que procuraba secar desde el principio.


Algo de saña hay en su tono de voz, Diamante no es el preferido y por lo tanto no merece el "amor" que el Hilandero puede desparramar de su asquerosa mente.


Se mueve levemente cuando tiene casi toda la prenda en sus manos y esta tentado a recorrer con su mano aquel pecho que se asoma por la suave camisa, después de todo ya estuvo sobre el; apoyando su cabeza mientras dormía....no hubo latidos que mecieran su sueño pero no hizo falta porque había un tipo diferente de vida recorriendo aquel indigno ser...


Ya quisiera verle usando sus habilidades sobre el, intentado violar sus pensamientos sin la intoxicación que había causado el vino y luego aquellos infames labios....
De intentarlo vería que el dragón opondría resistencia ante ello y que le causaría algo mas que un simple dolor de cabeza.


Aun no le encara, ni después de que le ayudo a ponerse la gabardina, se toma unos segundos para oler el tenue aroma de la ropa....huele a el y no sabe explicar lo que siente por tenerle tan cerca y a la vez tan lejos de su piel desnuda...pálida y fría. No tiene calzado y no le molesta en lo mas mínimo.


¿Mía?....


Se pregunta en su mente y quisiera él saber que mas le daría de forma tan fácil, si supiera como pedírselo, sonríe con un poco de confianza y decide sellar sus pecaminosos labios ahogando unas cuantas cosas que estaban por salir para complicar aun mas la presente situación.


Escucha su pregunta y le observa con la tranquilidad de la que siempre ha gozado, posa sus manos en el barandal para dejar que sus garras los rasguñen y se centra su mirar en la Luna, la dama tan gentil que les obsequia un poco de luz nácar para iluminar sus formas y ser un muy mal improvisado sol...


-Estiraba mis alas..., soy un tanto viejo y si no lo hago a menudo se atrofiarían.- explica mientras sus codos se dejan en la baranda y entremete una de sus manos por sus cabellos para darse un sutil masaje en su cabeza y luego bajar al cuello, cada vez que se transforma y luego vuelve a esa forma sus músculos tienden a contraerse de forma muy dolorosa..- Aunque podría estar mintiendo...no hay forma de que lo sepas, quizás vigilo...quizás cazo, quizás me hago a desear por desconocidos con los que aun no tengo el placer de toparme, realmente puedes escoger la respuesta que desees.


Su cabeza gira un poco y por segundos es que lo observa...
Rasgos fuertes, mirada poco nítida, ambición incumplida quizás en el brillo de sus ojos, sus manos a poca distancia para ser tomadas, que clase de cosas pensaba con el simple hecho de tenerle al lado, el no ocultaba el deseo que el vampiro le causaba pero no lo dejaría a la vista por lo menos no de una forma tan evidente...


-¿Y tu que haces aquí....?, pensando a arrojarte al vacío o solo tomando aire fresco...- Sergei también era jodidamente irónico y burlón eso se demostraba en sus palabritas previas.


Muraki Le Croys:


Se dice que el amor es la daga mas poderosa cuando a la hora de romper un corazón se trata, aquella que una vez que se injerta en el pecho tan hondamente, no se tiene salida y mucho menos la salvación, una muerte certera es la que, te consume lentamente en vida, claro, se piensa que no hay alma en los vampiros... todos sienten, ideal es afanarse en querer hacerle creer a los demás que están vacíos, una excusa estúpida y burda que según los vampiros, les hace más fuertes ante el resto de los seres no humanos.


No se puede explicar tan fácilmente lo que hay dentro, es cierto, los seres se han cansado de creer en amores paupérrimos, siempre empiezan de una manera tan linda y pronto todo se vuelve tan oscuro, penumbroso, carente de mucho sentir y poco expresar, se esta tan vació allí dentro que, la muerte muchas veces es el camino más seguro a seguir.


La sensación de algo oculto es real en su pecho, lo sabe, lo siente, le quema, una jugada errónea al no responderle al Ace lo que deseaba escuchar talvez, pero, no existen los seres perfectos, llenos de errores nos mostramos siempre, lo importante es que no tiene necesidad de valerse de caretas... no necesita aparentar lo que no es.


Oh, pero si el vampiro es tan terco, miles de veces prefiere guardarse lo que tanto desea gritar, esta cansado de tantos embustes, de tanta mentira, siempre le han rodeado los falsos, los miserables ¿acaso es su maldito destino?... A nadie le importa nada, nadie piensa en otros, solo un cruel sentimiento de ver por si mismos primero, el resto... es mierda.


Su corazón se agita, sus cabellos siguen meciéndose, sus ojos se vuelven opacos como una tela de soledad, no pedirá nada de lo que no se quiera dar, no es obligar de lo que se trata todo, es dar por cuenta propia aun sin recibir nada a cambio, ya esta acostumbrado y no le molesta el hecho -... que tú no estés propenso a ataques, eso no implica que para mi sea igual... no se lo que buscan, que es lo que quieren conseguir matándose unos a otros... torturándose noches enteras con el único y exclusivo deseo de sentir ¿que quieren sentir? ¿Que son poderosos?... ¡Que tontería!...- la negra camisa de seda fina se apego a su pecho por el viento, girándose, apoyando la espalda en el barandal mientras miraba al interior.


Inquieto, su mirada fue a dar al suelo, pegándose en un punto ciego, estaba sintiendo tantas cosas, había tanta ira en su pecho, no por el Ace, claro que no, el dragón no tenia nada que ver con todo... quizás un poco.


-... el poder no esta en demostrar al resto lo que vales... esta en ti, en ser gallardo con el ser por el que darías todo... por el que no te mides en dar la vida, dirás que aquí no hay nada... que esta vació...- agrego tocándose el lado izquierdo de su pecho, serio, hay emociones que jamás se pueden ocultar y eso es frustrante y mucho -... entonces, si no hay nada ¿porque molesta?... ¡Otra estupidez!...- cerro sus ojos y meditabundo se quedo silente unos instantes, segundos que parecieron eternos y que aún así, era un tiempo valiosamente perdido.


Su rostro giro un tercio, observándole como este admiraba la luna, sonrió cuando le escucho decir que estiraba sus alas ¿que si le creía?... le creía, no mentía y sin tener la necesidad de indagar en sus pensamientos, en su mente, le creía. Si Diamante quería desconfiar de todas las estirpes, aún de la suya propia, le dejaría que pensase eso... no podía cambiarle el pasado con posar su mano sobre la faz y decirle que cerrara los ojos, que le haría comenzar de nuevo, que borraría las heridas, que ya nada dolería otra vez... no podía mentirle de esa manera.


"Creeré en la primera... no dúdare...- le dijo telepáticamente "No me dejes dudar nunca" hubiera querido decirle, pero era mucho pedir, guardandoselo para el, dejandolo sellado en sus labios, mejor guardar silencio.


Dejo de mirarle para volver observar el interior, apoyando sus codos en la baranda, echo su cabeza hacia atrás, dejándola caer suavemente mientras miraba al cielo ahora, cerrando sus ojos nuevamente -... estaba pensando en arrojarme al precipicio ¿porque? ¿Acaso me ayudarías dándome un empellón? o ¿me salvarías?...- su voz se dulcifico, mirándole de soslayo, ese estupido dragón con figura de hombre en ese momento le atraía de una manera terrible, maldición, que el diablo le hechizara para sacarlo de su mente.


Se enervo de su sitio, retiro sus codos del hierro frió y duro, respiro suavemente, mirando a la nada, en vista al cielo y luego bajándolo, no más, necesitaba aunque sea un roce, satisfacerse no era la idea, no pedía mucho.


Giró quedando frente a Sergei, solo dos metros le separaban del Ace, su mente se embriago de cosas que quizás eran sin sentido para Sergei, para él no...


"No puedo dormir, mi cabeza esta llena de pensamientos sobre ti, no hay luna para nosotros, la noche es negra... y tú, parece que aquella noche soñaste a mi lado, no quise cerrar mis ojos porque tenia miedo del final... No quiero soñar, ningún sueño podría ser tan hermoso, como ese momento ¿porque merezco esto?... ¿realmente lo merezco? ¿Quien soy yo?... soy el que pensó en ese momento en ti ¿porque?... Antes de conocerte los días eran largos... y ahora cada maldito segundo se me pasa tan rápido cuando estoy a tú lado... yo..."


Pensó con tanta fuerza que, si lograban llegar esos pensamientos al Ace, poco le importaba, habría de soportarlo aunque el resultado fuera horrendo. Menos de un metro de esa figura, extendió su mano y coló sus dedos entre los cabellos, pudiendo al fin acariciar su mejilla, un mimo, que le reprendiera, que le gritara, que le odiara por ello... no importaba nada.


Sergei:


Lo cierto es que de amor nadie muere…
El Ace se ha vuelto la prueba más fehaciente de aquellas palabras. Si bien la herida causada por ese sentimiento persistiría hasta el final, había incontables sensaciones que actuaban como un bálsamo para aliviar ese “algo” que podría ser un herida fatal. El no ha buscado consuelo es mas nada que no sea su soledad y horas…días..o meses tal vez de meditación en la que la figura amada se queda en el olvido y el dragón se ordena a si mismo seguir con su andar por la mansión, el infame tiempo marca un antes y un después; digamos que él se encuentra en una etapa transitoria, no da ni quiere…
Pero tampoco puede negarse a esa necesidad que ha surgido en su necio sentir por aquel que le obsequiado instantes tan memorables, es demasiado arriesgado aun como para definir lo que se de en un futuro si es que ambos…tienen uno.


Su mirada se enfoca hacia abajo, el piso no logra verse….y ese espacio parece formar un gran hueco que te promete, que al caer tal vez te encuentres con algo más que un golpe o una muerte estupida. Se muestra particularmente distraído y un poco falto de reacción pues lo cierto es que no sabe que actitud tomar con aquella “buena” compañía pues sabia que todo lo que hiciera tal vez le diese igual a su acompañante.


El si es falso…
El si miente…
El se defiende así, mostrando siempre lo que no es…enseñando tal vez la cara que todos o solo un puñado desea encontrar, cae en la definición de lo que es un “Ace”, pero cuando realmente alguien se atreve a conocerle se dará cuenta que es mas simple que una hoja de papel, tampoco es que sea un niño pequeño cerrándose al mundo para obtener seguridad es solo que esa forma de vida se ha vuelto una costumbre algo que ha seguido haciendo casi sin notarlo ya.




“Vive por ti, no mueras por otros…nunca mueras es egoístamente estupido pero es la mejor regla que puedo enseñarte…”


Sus propios brazos entrelazan su figura, pensando que esta solo…recordando cosas que deben quedarse lejos de su mente, todos ahí están por su cuenta y se cuidan como pueden…sobreviven como autómatas ante el yugo del tirano que controla sus vidas y destinos, pero a veces hay una diminuta luz que les enseña que pueden, si quieren, dejar de ser esclavos y aprender a sobrellevar tan pesada cruz, son breves esos momentos y se pierden como se encuentran….se olvidan como se recuerdan, ¡¡¡que desgraciada forma de vivir…pero viven que es lo importante!!!.


No hay reciprocidad…, lo ha comprobado, si falla no intentara mas…si la dulce muerte ha de llegar la esperaba tranquilo, ya no mas luchas esta resignado, sin embargo no ha de ser el quien busque su fin será la madeja entretejida de hilos la que le muestre, cuando se desenmarañen, el desenlace de su patética existencia.


Se esfuerza pero al final no puede evitar no reír ante las primeras aseveraciones de Muraki, que divertida resulta su forma de pensar.


-Tan solo ambicionamos la preciada sensación de “vivir”, poder percibir el latir en nuestros cuerpos…, el calor de nuestra sangre, el aire pasando por la garganta……queremos sentirnos vivos; por eso la necesidad absurda de lastimar, de pelear…e incluso de matar.
Le observa con desden pues no espera que le entienda, soy desiguales en muchas cosas nada compatibles al parecer.


-No existe ese “alguien” por quien darlo todo, pero diría que creer en ti mismo es a veces una perdida de tiempo, desilusionante es el hecho de ver que aunque lo intentes mil veces no puedes sobrepasar a aquel que te “oprime”….a aquel que te trata como un juguete y sobaja tu alma hasta rayar en lo denigrante, te admiro pues pareces ser de los pocos que aun tiene un poco de “chispa” en su interior quizás por ello duela como dices aunque dentro no haya nada…que romper o que destruir.


Que pesimismo, demasiada impotencia oculta por tantos años de servicio a Gemini. Se contuvo girando su rostro para que el otro no captase nada de su actual estado, apretó con sus manos el barandal y espero que el conciliador viento soplase mas intensamente para que se llevase todo aquello que parecía molestarle y que ennublaba un leve lo que deseaba en verdad tener y que sabia que lo le seria dado.


Cerro sus ojos al percibir aquellas palabras que llegaron tan claras a su cabeza, tal vez como un balde de agua bien fría…como una realidad a medias porque a veces las mentiras alivian mas que la mas fiel de las verdades.


La solapa de la gabardina se afianzo más a su cuello cuando decidió tomar un poco de impulso para sentarse en la fina baranda que tenía el balcón, era la larga la prenda lo suficiente para cubrir sus piernas mientras su pies lograban un balanceo un tanto infantil quizás, nada propio de un Ace pero si de un ser cualquiera de la mansión.


-No tomaría ninguna de las dos opciones que me das, lo cierto es que esperaría a que tu cuerpo impactase el que será tu lecho y te obligaría a verme…a fijarme en tu mente como la ultima imagen que tendrás, a llevarme contigo hasta el final así constatarías que no puedo darte muerte pero tampoco salvación.


Solo silencio reinaba, nada se atrevía a romper el misticismo o rareza que les rodeaba. El vampiro lo vio y el sostuvo esa mirada también, quería explicaciones pero solo duda aparecía en su mente cuando intentaba indagar que era lo que le atraía de Muraki, ¿Qué le hacia no poder frenarse cuando estaba tan cerca…tanto?.


Que cruel podría resultar el vampiro, se atrevía a darle mas sobresaltos que alivios….¡¡¡El no buscaba nada!!!, y el otro parecía querer o por lo menos insinuar dar algo tan importante, tal vez erraba y le gustaría pensar que en realidad era así pues eso no era una “obra” dramática entre dos hombres que comenzaban a contar una historia que pareciera no tener un inicio ni mucho menos un termino.


La indolente mano alcanza su rostro, algo desencajado porque no aceptarlo, aun digería el peso que pudiese tener la interpretación de aquellos pensamientos.
Esta casi presto a retirar de mal modo la palma que ahora mima su tez, pero contrario a lo que el desea pierde minutos largos sumergiéndose en ese simple toque.


¿Porque no terminas?...- le cuestiona sin voz alguna.-Quiero termines.- ordena con disgusto..- No comprendo tus palabras, no se la razón de ellas…


Seria un arrebato embargar un sentimiento tan profundo, pero no niega ante nadie que su corazón esta libre y que si bien tiene personas importantes y amadas, no hay una sola por la que vibre y sufra al grado de perderse en esa maldita oscuridad, no la hay……


Muraki Le Croys:


Así como todo en este mundo, el bálsamo que alivia los corazones rotos... siempre se acaba, no se pude vivir eternamente así, como no entender que la soledad es la mejor amante de los destrozados, cuando Muraki es el esposo fiel de esa creciente soledad. Ni las variadas situaciones por las que paso, le hicieron alejarse de ella, torturo a muchos y ni siquiera se sintió conforme con el hecho, resulto ser un mero alivio del momento, algo que le hizo reír, divertirse como nunca antes, entretenido ante la situación de ver a otros sintiendo el dolor que se asemejara al suyo... tenia culpa por haber experimentado dichas emociones de las que tanto hablaba el Ace.




La forma en como queremos tomar las cosas, en como queremos añadirlas a nuestras vidas paupérrimas, es cosa de cada ser, si la costumbre se hace evidente, claramente se podría luchar por la libertad de aquella rutina, si, aquel estilo de vivir se hace una rutina, se encierran en un mundo del que no quieren salir. Y ¿Porqué?... porque al parecer temen a conocer algo distinto, algo nuevo, no por ello deja de ser peligroso ciertamente, pero, es un riesgo que se debe tomar si la respuesta es liberar el alma, y acogerte en algo que jamás has probado... no se puede obligar. El amor no es tan negro como todos lo pintan ¿O si?... Y, sin embargo, siempre esta el querer saborearlo, el querer tocarlo con tus propias manos, literalmente, no se puede vivir toda una eternidad ocultado en un rincón oscuro, donde nadie pueda verte...


¡Que le mienta! ¡Que sea falso!... que mas da si ya muy acostumbrado está, las mentiras en este lugar, son pan de cada día así como en el mundo exterior, nada es mágico. No es que aplauda las caretas que miles de veces se presentan ante él, solo es que no puede detener a los que se impulsan en hacerlo una y otra vez. El desear a otro no va en que tan simple sea, hasta una hoja de papel tiene lo suyo, el punto es sentirse pleno ¡Oh por Dios!... como corroborar que no todo es falso, que también la esperanza existe, já... talvez, ni el vampiro se crea eso.


Que le maneje el hilandero le molesta ciertamente, es absurdo que traten de dominar su vida al antojo de aquel, sabe que luchar contra ese poder, es morir, pero, cuando fue que sintió temor de la muerte?... nunca, hasta el día de hoy sigue firme ante su creencia, que le cambien el clima, el paisaje, que le lleven al mismo averno donde le quemasen vivo por mil años...
el seguiría pensando en que la salida existe... ¿Y porque?... porque si no se tiene fe en algo, es ahí cuando tu verdadero ser muere, cuando la existencia se vuelve repulsiva y cuando vives como un espíritu que danza a la luz de la luna sin saber el porque se hace...
Si es así como se anhela vivir por el mal recuerdo entonces... Muerte ven a mi, bebe mi sangre, soy tuyo, abrázame... hazme pedazos hasta que mi cuerpo se vuelva polvo... ¡No! resignarse a la muerte no será el lema del vampiro, no lo tolerará ni aunque mil esquirlas de hielo traspasen su piel. El vampiro es fuerte, lo sabe, no necesita de un alto rango para sentirse supremo, no es así como el mundo le ha enseñado con el pasar de los años... no morirá por algo por que nunca a sido suyo.


-... solo somos parte de un juego, cada uno decide si lo sigue o no... e tropezado con mi propia maldad ya muchas veces y eh llegado a la conclusión de que no es lo que necesito... ¿Que necesito realmente?... no lo sé, aun no hallo respuesta alguna a mis propias necesidades...- dice entre emociones que le embargan, observando al Ace, maldiciéndose a si mismo porque ni siquiera el, a encontrado el camino correcto, una salida inexistente que aun no logra tener entre sus manos, sabiendo perfectamente que lo que ofrece es muy poco para ese dragón y es comprensible, hay tanto en ese ser y a la misma vez carece de tanto... quizás le falta la esperanza, el coraje de expresar lo que quiere, de pensar y realizar todo lo que tanto a soñado por largos años y que se a reprimido por estar cautivo en esa mansión.


Se había percatado antes, cuando Sergei apretó sus manos contra el barandal que sus palabras no eran solo expresiones de sueños intangibles, si no que también algo había dolido más de la cuenta por su maldita "chispa" que al parecer, solo le hacia volver al doloroso pasado que como una yaga seguia lacerando profundo en su corazón.


Y en aquel momento, los labios del dragón volvieron a ser la melodía a sus sentidos, creyéndose un vampiro adictivo a esa droga, no quería un remedio a ese mal, quería hundirse como ningún otro en ese delicioso ser -... no necesitas obligarme a verte... a fijarme en la mente tu rostro... no es necesario...- Ya estás en ella desde el primer momento porque nunca termina su frase, el temor de un ¡No! es tan palpable que ahorrarse las cosas muchas veces, duele más que decirlo, pero se calla y es ahí cuando su mente sucumbe a su sentir... cuando mentalmente le dice todo aquello y no se percata de que aquellas frases entran resbaladizas en la mente de Diamante. Es cuando se acerca a él con su mano extendida, acariciando su rostro... y la respuesta de la otra parte fue como un cataclismo a su corazón.


¿Como sincerarse ante esa orden? ¿Cual sentido tenia decirle todo aquello cuando de por si solo quedarían al viento?... como expresar en pocas frases lo que corróe su mente. Retira su palma del rostro, dejándola reposar sobre el metal del barandal, cerrando los ojos por un instante, es cierto, esto no es una obra donde la trama solo es tragedia o buen final para deleitar, es algo que no tiene lógica, pero esta ahí, sucediendo...


Una cosa tenia clara el vampiro, y eso si que podría decírselo con todas sus letras, mirándole de frente y sin remordimientos, aunque para ser francos, el en ningún instante sintió arrepentimiento por nada de lo que había hecho con Diamante... aquello le respondería las dudas y era lo mas probable que después no le quisiese ver nunca más, lo aceptaría, pero lo que no soportaría seria no expresarle lo que pasaba en su corazón.


Solo dos pasos bastaron para alejarse de barandal, parandose delante del Ace, suspiro suavemente y con la mirada ardiente, un fuego que no se apagaría tan fácilmente, relamiéndose los labios de nueva cuenta, inclino su rostro y sus ojos se entrecerraron, un rojo intenso avivo en ellos y no por apetitito, si no porque estaban llenos de coraje... de valor.


-... si no puedo amarte con mi cuerpo... entonces lo haré con mi corazón... no te estoy pidiendo que sientas igual, si lo hiciera ¿Que clase de bastardo seria?... deséchalas si gustas... guárdalas si quieres... eso te lo dejo a ti... ¡Ódiame! si eso te ayuda... pero no pretendas que no me has escuchado bien...- como una onda expansiva se lo dejo muy claro, para que no le saliera con el cuento de que esa respuesta nunca alcanzó a su mente... estaba claro, y el precio a ello podía ser muy alto a pagar por sus proezas. Se quedo plantado allí ¿Que vendría ahora? ¿Un golpe en su rostro? ¿Una muerte segura? ¿Un maldito imbecil?... ¡Rayos! si fuera por miedo no se habría parado en frente, dandole un cara a cara... esperaría a que le lanzara los mil arrebatos que se le vinieran en gana al dragón, o simple; actuara con esa apacibilidad respondiendo algo a su favor... daba igual, ya estaba dicho.


Sergei:


¿Debía sentirse miserable por todo el dolor que infringía a extraños?
La respuesta es..no, puede resultar ventajoso y mas que vil pero no vivían en un mundo justo que se rigiera por leyes de castigo para aquellos que hiciesen el “mal”, a como se miraba ambos tenían culpas y disfrutaban de la desgracia ajena, no estaba dentro de la facultad del vampiro u el dragón ser jueces ya vendría la mano acusadora que les haría pagar por sus acciones, mas mientras eso llegaba ninguno se privaría de atenuar la soledad que les envolvía porque ella era su fiel acompañante.


Claro existían ocasiones en las que el sufrimiento los sobrepasaba y ni la muerte o la burla a ajenos podía desaparecerlo, todos arrastran alguna culpa y el peso de la misma termina por ahogar el corazón que puedan o no tener, el amor es un sentimiento más….el mas simple y el fácil de olvidar.


No hay un mundo perfecto en el cual vivir, solo un mundo real….que te arrebata más de lo que te obsequia.


El ya ha conocido muchas cosas, incontables quizás en el tiempo que lleva cautivo en esa mansión; si se aísla es precisamente para resguardar tanto su vida como su sentir, es frío y austero y solo hay una persona que le conoce lo suficiente como para sacar provecho de ello. Sus adentros claman por una libertad condenada al fracaso, cada intento es en vano….cada cicatriz crea una huella que le hace saber lo que nunca podrá tener y ahora en ese presente la hiel de la desdicha por un amor no correspondido le cala tanto que esta harto de si mismo, de sentirlo tan constantemente, ¡¡¡¡de usarlo como excusa para alejarse de algo similar o aun mas real!!!!, es un dragón con absurdas formas de comportamiento, pero es así y no cambiara…eso esta mas que dicho, sin embargo no es su intención ocultarse o rehuir…solo se muestra ausente e increíble de lo que pueda despertar en alguien mas.


Se siente abrumado y no tiene ni idea del porque, esta tenso ahogándose en el millar de ideas que tratan de salir por su boca pero que él hace el favor de callar, porque están mejor ocultas ya tendrán su tiempo de caducidad y las dejara ir como el aire que arropa los pétalos de sus amadas rosas y las conduce lejos…muy lejos del candor del rosal. Su rostro posee una palidez mas cruda como si le azotarán con una verdad que no puede enfrentar, el brillo en sus pupilas ha menguado pero se muestra firme al observar los ojos ajenos como si quisiera sentenciar a ese jactancioso vampiro por mostrarle aquel comportamiento tan miserablemente firme e integro, se asombra pues al no tener alma debería de ser mas austero en expresión….realmente es avasallador y hecha a tierra casi todas las replicas que el dragón pueda hacer.


Cae en cuenta que no puede enfrentarle ni controlarle como quisiera, no pudo hacerlo antes y no lo hará ahora, la idea de convertirlo en su esclavo es verdaderamente inquietante pero de el no quiere servilismo…ni atenciones llenas de falsedad, quiere verdades que le hagan sufrir, que le agujeren ese autocontrol que posee y presume frente a todos, ¡¡¡¡maldito Muraki!!!, haciendo añicos todo lo sustentaba el carácter que el Ace quisiera poseer, derrumbando paredes bien cimentadas con esas palabras que poseían una oscura verdad pero que también podían rayar en lo insensato.
Invocar a la muerte aun no es factible, aunque el intento de salir de ahí ha cesado el dragón aun no ha agotado todas las opciones para por lo menos existir de la forma en que desea en aquella asquerosa dimensión, ha de burlar el control de Gemini para ver los propios frutos de su egoísta esfuerzo, abra de tener una victoria, una entre sus incontables perdidas.


Eso no se ve como una pelea, pero según Diamante es la contienda mas acérrima que ha tenido con alguien, en esos instantes de poco le vale ser un Ace, tratara entonces de dejar a un lado el rango y antepondrá el orgullo que su casta le merece…no necesita de poder para derrotar tan solo recurre a su inteligencia para dar un siguiente paso de acción.


-De repente me interesa saber cual será tu verdadero final, el desenlace de la historia que cuentas en este “Teatro”, la actuación que harás para enajenar y encantar al publico que de seguro tendrás, las respuestas que se te verán reveladas cuando todo eso termine…te envidio Titiritero, porque ni yo mismo he logrado alcanzar ese estatus y tu llevas en este corto tiempo mas camino andado que yo mismo.- tiene un ligero estremecimiento que le recorre la espina, mas no es causado por el frío o el viento, deja de observarle para sumergirse en sus propias contradicciones.


Aquel que no parecía tomar en cuenta le estaba dando una valiosa lección y debía revalorar todo lo que hasta ahora había vivido, una sensación de vacío se hizo presa de él y la presión de sus garras sobre sus palmas le hizo tomar en cuenta que se había herido el solo…agradeció la poca visibilidad pues no quería mas atención de la que ahora tenia, parecía alguien tan sencillo y vulnerable cuando lo que verdaderamente resultaba ser algo tan complejo y mas que complicado para entender.


Hace mucho que le soltado, la mano fría de Muraki ya no se siente en su mejilla y descubre que su tacto comienza a molestarle no porque no lo desee si no porque le atrae muchas cosas a las que aun no puede darles una explicación. Evita escuchar lo que dice, se cierra ante el tono que aquella contestación tiene…esta metiéndose en un problema que no podrá solucionar, pero aun es tiempo de terminar lo que aun no comienza, a pesar de haber sido el quien pareció iniciarlo.


¿Cómo “eso” puede nacer tan velozmente?...
Gemini no controlaba el sentir de sus juguetes, pero si los encuentros entre ellos y eso resultaba sumamente problemático, no era un cupido o algo así…pero sin duda sacaría diversión de la insana cuando todo eso terminase de buena no mala forma.


Descendió de la baranda, iba a poner distancias entre ellos cuando la presencia de Muraki se sintió terriblemente intima, demasiado cerca….mucho muy cerca para su desfortuna. El choque de ambas “fuerzas” era evidente y aunque el hubiese querido moverse no había un espacio libre para hacerlo…solo estaba él y su expresión tan calma y sin remordimiento alguno por lo que después vendría…


Por un instante uno muy efímero se siento amedrentado, el rojo de aquellos ojos resultaba tan encantador como peligroso y sin mucha espera es que su orden fue cumplida…


Todo aconteció muy rápido…
Tan claro como una gota de agua y con un peso tan sofocante que amenazaba con dejarle sin aliento……


-Te aborrezco…..- contesto elevando su vista hacia él, para que interpretara todo lo que en ella hubiese.- No significas nada para mí, nunca me serás importante.


Tembloso el tono de voz…
Sentía su cuerpo pesado cuando su mano se poso en ese pecho y apretó la camisa con una furia marcada o más bien con una tremenda frustración.


Como me gustaría que esas palabras tuviesen un significado real…y que pudieses creerlas…


Le "hablo" sinceramente...sin mentira ni pretencion.


No era una confesión, ni tampoco lo que al otro le hubiese gustado escuchar pero tampoco era una negativa, pedía tiempo…a su manera y esperaba ser comprendido por ello.


Muraki Le Croys:


El amor perdura toda una vida, no son los años el afanado proveedor del olvido, un sentimiento simple, pero que se clava tanto en el pecho como los malos recuerdos que crean a un ser, son aquellos sentimientos los que pueden transforman a un hombre no humano en algo que jamás imagino. La fortaleza crece, el corazón se endurece como el mismo hierro, las esperanzas quedan para los inocentes, se vuelven prominentes ante el resto cuando ya no se tiene nada que dar.


El cielo cargado de nubes morosas, lucía como un manto gris y diverso sobre el ambiente, no vagaba nadie por ese lugar en ese preciso instante, nada que mancillar con sus colmillos, solo un dragón al cual le dijo de sus sentimientos en particular, no estaba molesto por nada de lo que de esos labios escapara, pero a cambio de ello, una sed sin igual, causo que su garganta se secara, pájaros nocturnos volando sobre sus cabezas, parecíanse muy atentos a ambos seres que no mostraban movimiento alguno, uno sujetando la camisa del otro. El vampiro ascendió con su mirar, cual rojizos carecían de expresión, solo fijándose en las avecillas que jugueteaban sobre ellos. Aún no era hora de almorzar...


Su mirar descendió, perdiéndose otra vez en esa faz preciosa que tanto le gustaba observar, desconocía el hecho que otros ojos le pudiesen ver de igual forma al Ace, en ese preciso instante y como en muchos otros, nada le importaba, ahora, solo ese hombre enfrente.


Dejando que las garras de Diamante se clavaran fuertes en su piel, impertérrito continuo mirando a las aves en el cielo, cerró los ojos tratando de no descontrolarse, de mantener una mascara apacible, pues el dragón no tenia culpa por ser sincero. Buscar un camino viable para no estallar... la existencia es tan difícil.


Su corazón acaeció ante esa ofrenda testimoniosa de Sergei, no le mostraría su congojo. Estoico ante cualquier aberración que sus labios pudiesen albergar a su pesar.


-... Heic Noenum Pax..."aquí no hay paz"...- pensó el vampiro, sus pupilas ocluidas no querían fijarse en ese semblante ya que cuando lo habían hecho, el sopor en ese hombre era mucho mas latente que las frases dedicadas a él. Las dudas en ese rostro oculto, ahora ¿De qué le quería alejar Sergei? ¿Del resto que le pudiera provocar daño al vampiro? o ¿De él mismo?...


¿Como eso puede nacer tan velozmente?...
¿Crees en amor a primero vista?... En esa mansión era difícil creer en algo así, se defienden de todo y de todos, la desesperanza es una aliada más que otra cosa, pero que pasa cuando alguien distinto a todos aquellos llega, y, muestra que no es único destino a seguir. El amor a primera vista existe, Muraki bien que lo sabe desde la primera vez que vio al Ace... que se calle es distinto.


Si pretendía de algo de tiempo, haberlo dicho entonces...


No pretendió indagar en esa mente escurridiza, sin embargo, lo hizo, alcanzando a ver el ultimo fragmento de los deseos del otro, sonrió por su descaro al invadir terrenos en donde no debía.


Sus ojos se entrecerraron y tomo con la diestra, una de las manos del Ace llevándola a sus labios, lamiendo los nudillos de paso, penetrándole con sus carmines -... No podré darle un significado profundo a lo que no se lleva consigo...-le dijo mentalmente...-Amoranimi arbitrio sumitur, non ponitur... "Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar"...-: Era cierto, no tenia intensiones de mentirle así ¿Para qué?... si ya dicho todo, no se podía retroceder...


No había respondido anteriormente a lo que el dragón le había dicho, estaba esperando que le dijera alguno que otro improperio, se veía tan bello cuando se enojaba, pero, no era la idea que terminase odiándole, le respondería a esas frases ¿Que le envidiaba?... ¡Bah! que tonteria, envidiable eran muchos otros, no él, ni los años son suficientes para tener tal seguridad en uno mismo como se quisiera, el vampiro no tenia la formula.


-... ¿Me dijiste antes que deseaba entretener al teatro con esta historia?... ¡Mirame!...- se quito los lentes de descanso tirándolos al vacío detrás del Ace, tomándole del mentón para que no hubieran objetos que le enturbiasen, que se fijara muy bien en sus ojos para que notara que el no estaba siendo otro mentiroso de pacotilla como otros tantos. Avanzo firme, obligando a retroceder al dragón hasta que la cintura tocase el metal, soltando de su mano y dejando libre la barbilla, posteriormente, afianzándolas sobre el mismo barandal a cada costado de Sergei, necesitaba su atención y era lo único que podía hacer.


Quedando cerca de su rostro...


-... ¿Piensas que te he dicho todo esto para engalanarme por mis logros, mis proezas?... ¿Por quien me tomas?... Acaso ¿acaso piensas que no soy más que un mero actor queriendo destruirte para que el hilandero tenga la diversión que busca?... ¡Me desconciertas!... me tomas por uno mas del montón... es cierto que muchas veces he sido un patán ¡Un maldito!... no necesito valerme de relaciones amorosas para ser quien soy... no necesito vanagloriarme por tus batallas ganadas o perdidas ¡No me interesa!... ¡Hipócritas con ganas de reír por suplicios de otros!... tengo lo que tengo porque me esforzado día a día... arduamente, teniendo mis creencias firmes y una esperanza de la que tú ¡Careces! ¡Que te hundan! ¡Que traten de matar en lo poco que crees!... eres tú el que decide si ahogarte es un acto mas juicioso que remar contra la corriente...- le dice molesto, no ostentándole, impávido.


Bendito el que aun posee sueños...
El que creé con tan fuerza...
Vapuleando para abrirse paso entre los inhóspitos...



-... ¡Dios! ¿Que te han dicho tus sueños cada noche, que no eres capaz de ver mas allá de tus narices?... he confesado que si me odias, lo aceptare ¡Aborréceme! si la mentira te hace sentir mejor...- sus manos sujetas a barandal, cesaron, abrazándole ahora con vigor, escondiendo su rostro entre los cabellos largos de Diamante, sintiendo el aroma de su piel, de las finas hebras que celosas juguetean por su faz. Esa fragancia que compite contra la de una rosa, pues la flor desea de ese virginal encanto.


¡Ah! Que manera mas estúpida y asquerosamente hermosa de morir, si Diamante no soportaba sus palabras con tal sentimiento, le daba igual si le mataba, ahí, entre sus brazos, el calor que no puede tener y no tendrá, lo esta aprovechando ahora, saciando sus sentidos deliberadamente como si fuese el ultimo, cuan glorioso los leprosos que pueden encontrar cura momentánea, mas dichoso el corazón de los bienaventurados condenados que se conforman con poco.


Sergei:


Realmente el cambio que se efectúe en Muraki lo tiene sin cuidado, sigue la regla calculadora de solo pensar primero en él y después en él, ese hombre no conoce nada de su historia y no esta en el dársela a comprender aunque en aquella mordida haya podido "presenciar" varias de las cosas mas hirientes que el dragón haya vivido. No ha abandonado la esperanza y no tiene derecho a criticarle nada con palabras u acciones que le acarreen aun mas confusión, sí Diamante es un ser muy complejo que sabe cuando es mejor alejarse y no arriesgar lo poco que tiene para después perderlo de la forma mas simple, porque muy a su pesar no esta dispuesto a afrontar el dolor que conlleva amar....no esta listo.


Parecían estar solos pero bien sabia que no era así, todo el tiempo...incluso al dormir eran vigilados, supuso entonces que la visión caótica que debería tener resultaría divertida para muchos. Sus dedos lograron balancear el medallón que adornaba ese pecho y rozaron la piel fría de aquel cuerpo, era insipiente...falta del calor que esa noche le había otorgado y en el que se dejo envolver como un chiquillo, se pregunto cuando tiempo tendría ese recuerdo...¿cuanto le acecharía?, ¿cuando lo olvidaría....?, la respuesta no tardo en llegar a él...tan cruda fue que cerro sus labios con un mordisco fiero propiciado por sus dientes.


Nuevamente le capta y es que se había atrevido a desviar su mirada...
Aquellos ojos que parecen obsequiarle un delicado delirio por su profundidad, es victima de ellos lo ha sido desde el primer instante en que amabas vistas se cruzaron, que armas tan sutiles maneja Muraki, puede despedazar mejor que un golpe o aniquilar sin siquiera proponérselo...
Descubre que no le gusta verse reflejado en ellos...., el Sergei mira es uno que desconoce y ello le perturba.


Estaba siendo sincero, no había duda de que lo odiaba y al mismo tiempo algo había que lo frenaba a darle veracidad a tan primitivo y llano sentir, estaban atrapados en una lucha de "necedades" pues cada uno defendería su punto de vista hasta el final.


La espera era agobiante, normalmente y recordando a un dragón mas joven era que solía dejar todo a un lado y "huir" de una situación que parecía no poder darle ningún resultado favorecedor, después de todo ya una vez..."solo una" se había arriesgado y....


Y....
Bien ya no valía mucho la pena exigirse en remembrar lo que había pasado...seria acrecentar el fuego que ya apenas se apaciguaba y que dejaba reconstruir cosas que se habían roto, cosas insalvables..inútiles al parecer pero que seguían dentro de Diamante, muchos lo verían como un cobarde pero cierto era que no deseaba que nadie tuviese que pasar por lo que él...


Que paradójico encontrarse inmiscuido en algo que ya antes había vivido solo que en esta ocasión se encontraba del otro lado de la moneda, por supuesto que Sergei creía en el amor a primera vista...y eso era por haberlo experimentado, la idea no se le antoja descabellada pero es, hasta ahora, que sabe lo que siente la otra parte; el peso de una decisión...es un maldito deja vu.


Sus defensas eran mínimas...estaba agotado y ni siquiera hacían algo que ameritaba poner el mínimo de fuerza en ello, se estaba dejando influenciar por el vampiro....cayendo en su trampa, en su seducción...
¡Al diablo!, que mentiras se estaba inventando; se encontraba así porque lo quería y agotaría muchas mas posibilidades por solo adueñarse de ese instante de comodidad entre sus brazos sin revelar con palabras la razón de su deseo.


Pareció encogerse y molestarse por el ligero paso de aquella lengua por sus nudillos, vamos que no quería ser tratado con ternura después de todo seguía siendo un Ace era vergonzoso abandonarse al delicado control que parecía tener Muraki sobre él, fue en ese lapso de estupor que aprovecho para empujar un poco el cuerpo ajeno con esa mano....solo así el sofoco de su alma fue calmado, no resistiría tenerlo tan cerca por mucho tiempo mas.


-Basta, no puedes saber...tu no sabes la dimensión que pueden tener esas palabras, ¡amar no es simple...! y tu pareces....tu pareces.- se interrumpió agachando su vista, se veía reflejado en alguien tan similar y era bastante doloroso.- Tu pareces ser tan franco...tan cruel


En todo su andar por esa casa, nadie se había atrevido a hablarle de aquella forma, era la primera vez que podría sentirse y verse tan contrariado...e incluso algo perdido, esta sobreactuando el sabia, debía ceñirse a su actitud de siempre pero el hecho era que con ese ser no podía ser frío....¡tenia que aferrarse a serlo!, por su bien y por el de Muraki.


-No más...- demando cuando aquel movimiento lo dejo sin salida alguna, terminaría por herirlo...por dejarle moribundo para que no pudiese darle alcance, acabaría por escapar siempre de él. Podía captar la verdad en sus ojos ahora libres de estorbos, esa misma fluía por su boca y por todos los demonios que era la que más dolía...


El calor en su cuerpo comenzaba a no ser manejable, sus ojos se adornaban con el rojo que revelaba la poca tolerancia que Diamante tenia a aquello, sus manos quemaban la piel ajena...pero seguía sin lograr mucho.


-¡¡Yo no miento...!!, deja ya de reclamarme....deja de exigirme con esa apariencia tan segura, como osas atreverte....tu que no eres nadie, no tienes ni una idea cercana, pasarían mil años para que lograses entender lo que hay dentro de mi y pasarían otros mil para que sobrevivieras siendo lo que ahora soy...Tu maldito ¡¡Tu!! que presumes de tener lo que a mi me falta...pues bien me importa un bledo tus comparaciones, si posees esperanza ¡¡¡que te aproveche!!!, hay otros que hemos decidido seguir sin ella…no somos perfectos como usted señor.


Ha logrado enfadarle…irritarle mas bien, tiene una rabia que reprime.
Se siente impotente porque sabe bien dentro de el que Muraki puede tener mucha razón pero ahora no hará que el Ace le comprenda ha usado una táctica poco adecuada…


Hace el ademán inmediato de empujarle, sin embargo el vampiro le abraza y por momentos le hace olvidar su ofuscación por lo dicho previamente, le siente cercano a su oído…como un remanso a la tempestad que ahora se abate en su interior
Pero eso no es suficiente para calmarle…es caprichoso el dragón y se siente insultado en aquello que nadie debe siquiera tocar..
Su tonto orgullo.


Sus manos le envuelven pareciendo aceptar aquel momento tan particularmente intimo entre ambos, mas son solo segundos pues sus garras se abren camino sobre aquella camisa alcanzado la carne..sangrándola para finalmente hablar a ese oído cercano.


-No has de encontrar la muerte en mis manos…no te la obsequiare tan fácil..- un tono neutro el que usa, casi desinteresado.- Suéltame….- pide sin el tono de mando que siempre antepone.- Tienes mi respuesta, piensa de ella lo que mas quieras.- sus manos viajan al pecho para dar espacio, su rostro es de apariencia cruda pero se atreve a pasar las yemas de sus dedos por aquellos labios como si jugase, les mancha con la sangre del oscuro ser para luego entreabrir su boca y cercar la ajena…


El beso nunca llega es solo el aliento el que choca en esos trémulos labios que parecen anhelar lo que los de el.


Muraki Le Croys:


Duele...
¡Santo Cielo! Como duele...


No puede hacer más que observarle, en silencio, oírle decir con tanta fuerza que, le aborrece, que prefiere un camino tan diferente... al suyo.


¿Como seria si pudiéramos adivinar quienes somos, por unos instantes?


Inmortal y sediento de sangre, oscuridad tan abrasadora que enmudece hasta al mismo Lucifer, deslumbrante y blanca piel suave como la de un niño de cuna, impuro como la misma Sodoma y Gomorra, voz hermosa y siniestra como la de un ángel, endulzan a los caballeros que engalanados ofrecen su cuerpo, músculos fuertes y resistentes como los de una fiera salvaje, cazadores eternos que como un vil y tirano Morfeo les entrega el sueño perpetuo, la luz se difumina y solo la reinante muerte es la que toca a la puerta del cándido. Vampiro soñador queriendo ser un abolicionista.


No necesita de un nombre, no deja huellas de sus pasos, no podía convertirlo en algo que el nunca querría ser jamás.


Observo al cielo, el brillante plumaje de las aves en su aleteo, cuervos negros sedientos de una presa, carne fresca, las plumas caían como lluvia ennegrecida sobre el jardín, el aire tan frío, y sin embargo, el vampiro no pudo notarlo.


Solo la respiración caliente sobre sus labios, era lo que le hizo apreciar la cercanía del Ace, un lacerante dolor en su pecho, ignorando que de este manaba su sangre. Esos dedos que jugaban en sus labios, manchandolos, eran una mera caricia, empero, yacia presto a lo que Diamante quisiera hacer con él, los empellones, no eran nada, que le hiciera añicos. Le dejaria... porque la adoración a ese no santo... es ingente.


Sus rojizos ojos estaban situados en ese ser, aquella mirada del dragón entremezclada con cólera y algo totalmente diferente, no pudo explicar Muraki lo que vio en ellos, volviendo a recordar la inmensa y necesitada cercanía entre sus labios, que parecíanse besar sin el menester de la unión real.


-... Idiota...


Ansiaba calmarle, borrar la ofuscación del Ace, parecíase un tornado dentro del mar de su corazón, solo en sus sueños había visto y conocido desde lejos lo que era la felicidad, la bonanza para él no estaba destinada. Entonces, recordó a sus padres, eran sangre pura ¿Como era posible que de dos vampiros pudiese nacer alguien como él, con apetencia distinta?... un misterio, las alabanzas a la maldad eran su mayor estigma a su suplicio.


En la noche callada ambos sentados bajo las estrellas estaban, mientras el padre fumaba tranquilamente degustando aquel tabaco que tanto le agradaba, en ese instante fue cuando sus ojos torneó hacia aquel que su sangre llevaba -... Nunca cobarde tu pasión se esconda, ni quieras pasar por amable señor, sólo nacimos con el fin de dar descanso tétrico a las almas que tenemos en rededor... - Nunca más que en aquella velada más propicia lució aquella mano grande deslizándose por la cabellera del menor.


Recordando, él... era tan diferente de sus padres, sus anhelos fueron rotos y con ello, lo que tanto deseo, la luz de la luna ya no llegaba a su corazón, pero Muraki siguió creyendo que solo otro ser, podría darle lo que yacía perdido, que alguien más podría ser su luz. Porque creer... es poder.


Llevo su diestra a la faz de Sergei, posando el índice en ofrenda a esos labios, y sus ojos emitieron un brillo vehemente.


-... Shhh... cálla, no digas más... no te ofrezcas como mancebo para terminar de aniquilar mi alma... no le entregues carroña a los cuervos...- musitó, adosando, sus labios rozaron los contrarios por sobre su índice, alejándolos al unísono, solo una caricia de su parte, retirando de paso su dedo también que, se deslizo sutilmente por la barbilla, friccionando la yugular, hasta llegar al pecho luego, terminando como una tortura en la mano del Ace ahora, retiro las garras aun clavadas en su piel y con la otra mano le giro el cuerpo en un mayestático baile de media noche, quedando atrás de Diamante mientras le ofrecía la amplia vista del jardín.


Sus brazos se anillaron en la cintura del dragón, reposando su cabeza a un costado, recargándose un poco, haciendo que se inclinase un tercio el contrario.


-... sé que soy una mierda de tipo por hacerte recordar cosas que solo te dañan... es imperdonable, pero no tengo nada en lo que pensar... pues mis labios ya han dicho todo... no vuelvas a mostrar esa exasperación a nadie más, eres un Ace y debes mantenerte firme ante los demás... muéstrale la careta que ellos tanto anhelan... yo velare por tus sueños desde las sombras, no me ames, no lo pido... me llenare de ti desde lejos, en las penumbras donde nadie más sepa que existo... te amo y por ello no seré yo quien corte tus alas, libre eres de volar a otros brazos, me alegrare si algún día logras hallar la felicidad, no te merezco... y aunque mis deseos por besarte cada vez que te siento junto a mi son vigorosos... resistiré...- fue como un murmullo, dulce, y con nadie seria tan afable como lo es con Diamante.


" Solo déjame abrazarte un momento, antes de que te vayas de mi lado"


Como surcar una piel que no le pertenece, pero que tanto codicia, solo conformarse con exiguo de aquel dragón que tanto añora desde el fondo de su ser, que deplorable es el mundo que se ciñe a sus pies, no alcanzar el corazón de lo que amas es doloroso, empero, ha de preferir quedarse encerrado en su dolor, tratando de no damnificar más de la cuenta al Ace.




Sergei:


Sus puños yacen apretados, todo lo que sale de esa boca le causa incomodidad y es porque la verdad mas pura emana de ella..
Un amor tan nítido...
Una sencillez tan palpable
Una fuerza que supera en esos momentos a la del mismo Ace.


¡¡Tonterías!!, para un ser que ha vivido eso y mucho mas...
Mas aun sabiéndolo no puede si no repudiarle por mostrarle de nuevo una candidez peligrosa que podría desbaratar todos los trozos que el dragón ha juntado tan meticulosamente y que aun no terminan de embonar a la perfección.
Teme y esta en todo el derecho de hacerlo...., esa confesión ha resultado abrumadora; él pensaba que seguirían el juego de aquella noche..
Que se seducirían, que se buscarían el uno al otro como el objeto que les proveyera una compañía pasajera a su soledad, que le besaría y atraería con ello la calma experimentada, ahora mas que nunca le necesitaba...el antes no es igual que el después, es difícil superar un amor fallido y el dragón esta en franca recuperación es por ello que se ha descontrolado, Muraki en verdad no tiene ni idea de lo que ha pasado...de lo que fue y ya no será mas, sin querer hace profunda una herida que esta aun a flor de piel es por eso que a él no le importa destrozar u lacerar la posible alma que tenga el vampiro...debe sufrir mas que él....debe darle un tormento que minimice el suyo propio....debe sacar provecho de ese sentimiento que dice tener el Titiritero, mas los cálculos fallan y el mismo se flagela evidenciando con ofuscación, lo mucho o poco que el puede importar aquello.


Es un fiel asesino el de anteojos, crudo y engalanado por la noche, es ella la que se llevara todo lo que ahí se diga o haga, la que lo oculte del resto de los ojos que seguro se hayan ansiosos de saber el desenlace de aquello y se repite a si mismo que eso no es un drama novelesco y que él no es uno de los protagonistas...que no caerá rendido ante el carisma de su acompañante y que definitivamente eso tendrá un final...


Diamante será el que lo ejecute...
Esa es la única certeza que tiene clara en su mente contrariada.


Ganas no faltan para cegar la “vida” del que tiene delante y quiere retirarse a meditar el hecho del “porque” no puede hacerlo, la duda le quema el pecho...
Por supuesto le atrae, no es ciego..., la sensación de su cuerpo junto al suyo aun es recordaba, el resguardo de su ser en ese instante carnal que compartieron es añorada como la semblanza de los momentos mas agradables que el dragón hubiese tenido en su vida antes del Teatro...
Por eso el movimiento casi involuntario de sus dedos sobre esos carnosos labios...fríos e irrefrenables en expresión...
Cuanto daño podía hacer una palabra...¿qué tal difícil seria olvidar?...
¿Querría olvidar de verdad...?
Muchas preguntas y pocas respuestas para encontrarlas en ese lapso que parece una broma de las mas absurdas.


No subestima el sentir de Muraki pero tampoco puede creerlo con tanta facilidad, se conserva escéptico frente a la amor pues se ha demostrado que no es para siempre...que como todo tiene un final...


Su ceño se frunce y parece aun mas cansado de lo normal...mayor en rasgos físicos y contrariado en sus adentros, pide separarse de buena forma pero parece que el otro esta empecinado en decir mas cosas que terminen por agotar la poca paciencia que el Ace tiene, maldice la suerte que tiene por toparse con ese tipo de personas habiendo el sido una de ellas en sus años mas mozos, cuando la confesión de un amor era tan fácil y el rechazo vivido en aquel entonces era una prueba difícil...pero no imposible de superar.


.....Su cuerpo ha sido de tantos....
pero su alma..., su espíritu solo de uno...
Uno que ya no existe, que le dejo hueco....por eso es inadmisible razonar que haya “alguien” que pueda atreverse a rellenar ese espacio o a crear el suyo propio en el corazón de tan aferrado y necio dragón.


El brillo en sus pupilas no desmerece, ni aun con la sutil “ofrenda de paz” que le da la mano ajena en su rostro, le obsequia dureza en su mirar y algo de reproche también.


-Umg....- ¿como definir ese sonido?..., no no dejemos que se interprete como ambos lo deseen. Al parecer hace lo que quiere con el...tocándole así, detallándole así como una pintoresca obra que es casi adorada por su autor y dueño.


Le trata con mucha suavidad como si estuviese a punto de romperse y no quisiera acrecentar el daño que de seguro ya le había hecho...maldito..mil veces.


-¿Por qué..?., ¿por qué pareces ignorar todo lo que te pido?..- pregunta estando ya su espalda contra el pecho de Muraki, sus ojos observan el jardín y sus bellas rosas parecen llamarle, le piden que se separe del otro que no caiga en la vil trampa que le depara con tan engañoso ser. La gabardina roza su piel y el aliento del nosferatu se siente tan cercano en su oído que tal pareciera que de verdad tenia un corazón latiendo en su pecho.


Le escucha...pero no parece comprenderle, es un bastardo el vampiro...un jugador....un...
....Un...
Se terminaría todo adjetivo despreciativo que darle si continuaba. Se atreve a exigirle cuando solo le ofrece su amor a cambio y se compromete a velar por el a lo lejos...


Es un mártir...y el su victimario, cierra los ojos y hace que sus manos desciendan tomando por segundos las del otro, sus yemas palpan la piel...lo austero de la misma y segundos son los que le toma deshacer el lazo que estas hacen para apresarlo...al tiempo sus brazos se desafanan de la gabardina y esta cae a sus pies, ya no la necesita...en verdad nunca la necesito carece de importancia tenerla o no pues no obtendrá una nueva excusa para encontrarle.


Le encara con porte con esa entereza que los de su raza poseen.


-¿Resistirás?.- le pregunta mientras sus brazos se envuelven en aquel cuello dejándoles frente a frente como dos contrincantes que se niegan a la derrota.- No seas obsequioso conmigo, no necesito de tu “amable” actitud....- la voz parece resonar por todo el balcón incluso haciendo que las aves en el firmamento posen sus formas en los tejados. Diamante tiene una forma de “pelear” bastante rara...mas si involucra sentimientos tan contradictorios como lo es el amor.- Me enalteces diciendo que no me mereces, mas no me halagas sintiendo amor por mi y dices alejarte por mi bien....porque no quieres hacerme sufrir...eres grandioso vas en contra de todo parámetro- pronuncia bien cerca de esa infame boca...a veces como ha dicho las palabras hacen mucho mas daño que los golpes y espera que las suyas aniquilen al vampiro.- Sabes...yo te obligaría a amarme si estuviera en tu lugar, te forzaría, pues no habría motivo en el mundo que me hiciera desistir...te haría vibrar entre mis brazos y no desear a nadie mas, te poseería mil veces cautivándote solo para que me mirases a mi, pero claro ese soy yo y mi visión...supongo pues es tiempo de despedirse de nuevo.


Le dio un ligero empujón para obtener espacio aunque no lo pareciera esta sumamente afectado por todo lo dicho. Sus pies descalzos empezaron a andar hacia la escalinata de le haría descender...no molestaba andar desnudo, lo que en verdad resentía era la inquietante punzada en el pecho que había generado las ultimas palabras de aquel vampiro.


Muraki Le Croys:


Se dice que cuando alguien te ama, la forma en que esa persona dice tu nombre es diferente. Sabes que tu nombre esta seguro en su boca...


"La principal condición de la felicidad, es la vida de la razón y la virtud. Pues la virtud es el dominio de si mismo, del equilibrio de los deseos y del hábil dominio de los medios".


Como decirlo, Aristóteles equivocado estaba si pensaba que ser virtuoso era saber escapar de los excesos, vampiro sin limites, no mide entre el sentir y la razón, su inicuo corazón llama a un cambio, algo desigual, ilimitarse porque el esta presto a dar el paso, ser lleno de causas que decisión a tomado al querer fundirse en ese corazón, en ese dragón , bocado ya no es a su paladar, lo a añadido como una extensión que forma parte ahora de todo su ser. Diamante es suyo, lo exige y lo hará un hecho porque el otro le reta.


A los ojos del cazador, toda presa es apetecible...
No tentar a un Nosferatu, que de su regazo luego no podrá zafarse...




Hecho no importante por cuantos a pasado ese cuerpo, él, ésta ahora aquí, secuestrar es un delicioso deseo , pero vamos, no hablamos de un ser más dentro de la mansión, un Ace, podría darle muerte a vampiro sediento cuando lo estimase conveniente, cuando quisiese. Hay que saber arriesgarse con todo.


Un abrazo fuerte, esta seguro que el dragón lo notara como un indigente, pidiendo por un poco de limosna, la pregunta le cála sus sentidos.


-... si de tomar cada palabra que de tus labios sale... ya estaría perdido... no me conformo con un mero rechazo, la templanza no es mi edecán... he de conservarme firme ante lo que tanto deseo... - dice por la pregunta, son las caricias entre sus manos que le hacen saber que no desistirá de aquel ¡Que le mutilen! ¡Que le quemen vivo por ello!... El amor verdadero no espera a ser invitado.


Diamante gira en sus brazos, dejando que se acomode como más le plazca. Oh si, ese ente lograba despegar su alma de la piel, pero, el vampiro ansiaba rozarle el alma, tal como la suya estaba cuando el condenado Ace junto a él estaba, no solo amarle con el cuerpo. Rodeo la cintura entonces, aprisionándolo en su cuerpo, sus brazos se ahormaban perfectamente a esa cintura, sosteniendo la mirada del otro, mientras la gabardina terminaba de caer al suelo.


¿Cada frase que de esos labios escapaba, era como una puñalada?... en lo absoluto, solo afirmaba el hecho del que el mismo Muraki tenia claro ¿Resistir?... con estoicismo afirma que de eso ni muerto, por muerto que estuviera ya, claro, resistiría torturas, perfidia, laceraciones, incluso perecer ¿Qué acaso no es en la adversidad donde el amor verdadero de descubre?... Igualmente, le dolía cada maldita palabra, vaya, dió la pauta perfécta para que le trataran de destruir, agradecer seria adecuado ya que le hacia caminar directo al averno, literalmente.


-... Vaya, me has dado un excelente consejo... consejo que seguiré al pie de la letra mi querido dragón... seré un falaz a mi promesa - sentencia, desvaneciéndose la voz en el viento -... Razón has de tener... una mentira piadosa ¿Qué piensas de mi ahora?... - reafirma y pregunta a la vez, bien aceptados son esos labios que tan acercados están con los suyos, ¡Bah!... Adora las proezas de Diamante, que se acerque un poco más... el vampiro no muerde -... que glorioso eres por saber que de rendirme ¡Jamás! visión que no solo tuya ha de ser... presto que mi entereza es llevarte al paraíso... Oh, mejor si te hundo conmigo en el infierno, tal como dices... llevarte atado a mi aunque te resístas...- es una determinación, pues se la hará sentir con creces a ¡Ese! ¡A ése que osado llamarle bastardo!... Oh, ya verá como después ese bastardo le lleva al maldito paraíso sin necesidad de ser un Dios.


Un empellón propiciado por el Ace es lo que le obliga a retroceder, abre sus brazos dejándole escapar, observa detenidamente su andar, se irá, lo tiene muy claro, enardece una emoción desbocada en su pecho, le está perdiendo con cada pisada que ese ser dá, desvalido sentir mezclado con cólera y amor y porque no decirlo, pasión desmesurada.


Voltea, ojos entrecerrados y de un vivo rojo intenso, firme, avanza en busca del que le abandona, aproximándose a las escaleras, en el ajimez, cristal en puerta de dos hojas se atraviesa, el vampiro se afirma en la entrada de estas, perderle no esta en los confines de su mente alocáda, sus manos se cierran en puño, cerrando los ojos de nueva cuenta, no derramara lagrimas porque tampoco le dejara marcharse, son sus propias uñas que dejan que sangre de sus palmas goteé sobre el suelo, esa presión que mantienen es la que gatilla la furia, el viento azota a su alrededor, fluye por su cuerpo como una filosa navaja que se mantiene y no se expande, cordura... apiádate de esta ente enamorado que arrasar con todo ha de hacer, solo por... tenerle.


-... ¡LA LIBERTAD NO EXISTIRA SI SOY YO EL QUE TE CONFINA!...- un grito estruendoso que, abarca tanto, su amor, su odio a la misma vez ¡Odio! porque en él no cree, aclararle ideas de forma inapropiada. Oh, dichosa alma que de ese vampiro enloquecido has de sentir en carne propia.


La presión se consume y el viento, su poder, se libera, el cristal estalla en mil pedazos, que como nieve pura y brillante se esparce en todas direcciones, rasguños nada más son los que en su piel afloran baños de sangre ¡Que importa! desangrarse no le matara, ni en sueños. Amar es locura, y solo la locura aprisiona a las los seres que engalanados se dejan querer.


¡Basta! Le sigue con pasos firmes, atronadores, bajando por la escalera, no se impacienta y su semblante se armoniza cuando libera el grito, le hacia falta para recuperarse de lo dicho por el Ace. El no tenia en consideración en comportarse como un caballero después de todo, dejarle libre seria un pecado, su propio pecado.


Y una vez que estuviese de nuevo frente a él...


¿Qué le diría?


"... sabes... has hecho que me irrite, si me disculpas, este luciferino tiene intensiones pecaminosas para demostrarte cuan fuerte es el amor que me deja sucumbir a tus encantos..."


¿Algo más grotesco?


"... te amarrare de por vida en una cama desnudo... me deleitaré forzándote cada noche a ser mío... vertiendo mi esencia dentro de ti y la misma vez llenarme de ti... desgarrándote no solo en carne si no en alma... verter tu sangre en mi cuerpo y para que manchen mis manos para solo así, saciarme... arrancarte del pecho el corazón y guardarlo en caja fuerte que nadie más que yo sabrá donde esta la llave..."


Basto lenguaje que solo exaltaría de nueva cuenta al Ace, guardar pensamientos como esos seria apropiado ¿no?... comportarse o intentar comportarse como caballero es la primera ofrenda a tan vulgar menester de si mismo.


Escasos segundos le toma alcanzarle, girándole con una de sus manos que firme le sujeta del brazo, obligándole a que le mire a los ojos, llameantes de una pasión desconocida, mientras, los cabellos del dragón por fiero movimiento se elevan. Rompe las distancias entre ambos, atrapándole de la cintura ahora, sus besos surcan los ajenos, fieros e indecentes, robándole hasta la última gota de aliento, enmudeciéndole antes de que siga maldiciéndole, ya no más ni puro ni casto, solo su lengua empeñosa alojada en boca contraria. Deseosa de probarle otra vez, arrebatándole los sabores y quedándose con cuanto pudiera de aquella.


Su cuerpo grande, alzó de la escalera, manteniéndole en el aire en lo que sus brazos soportaban el peso del ajeno, no le dejaría sentirse nunca más ya sereno. Tras dar un paso adelante, le estampo contra la pared, apretando a Diamante contra su cuerpo y el rocoso cemento que tenían como pared. Respirando caliente sobre los labios que no soltaría aún.


Solo su mente dio un indicio de lo que en palabras no podría decir -... solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado... me tienes harto... me vuelves loco...- aseguró, intentando calmarse, más... no lo conseguía.


Sergei:


El amor no nace de un molde predeterminado, ni tampoco posee un significado único...cada uno, cada cual lo resguarda de la mejor forma posible lo amolda..le transforma, aporta entereza para lograr que crezca y que cubra a los "dos" que se necesitan para hacerlo subsistir, Diamante tiene sus propias creencias y cada una ha sido desechada por otra que obtiene mas peso mientras vive en esa dimensión...inequívocas tal vez, erradas en muchas ocasiones pero suyas.


Es tan poderoso ese sentimiento que te destruye...te depura, pero sabe que sentirlo es una experiencia invaluable aunque el martirio por perderlo deje hiel en lugar de lisonjas.


"Vive libre, muere libre y ama a tu manera"...no es difícil Serg solo tienes que intentar y si con el primero no lo logras el siguiente será mejor.


Recordarle siempre resultaba un dolor de cabeza y ni idea del porque veía el temple de khell en ese vampiro, el brillo de sus ojos era distinto pero las palabras eran parecidas, unas opuestas pero terminaban casi teniendo el mismo significado con el matiz que el dueño de las mismas le inculcara...
Hacia tiempo que no vibraba con solo escuchar...que delicado y penoso placer el que le hacia pasar su interlocutor.


Todo se reduce al precio de una decisión, el ha tomado la suya ¿verdad?...
Tiene la consigna de confundirle mas de lo que el esta para así dar paso al brutal paso del tiempo que como ya se ha mencionado atrae las bondades del olvido, sin embargo ambos parecen estar cautivos en el juego que inicio esa noche...no tiene mucho sentido querer explicar lo que el siente en esos instantes pero el deseo abrumador de quedarse unos segundos mas con aquel vampiro le hacen temer que lo siguiente sea ambicionar el que aquello se convierta en minutos ya..u horas, días enteros los que se encuentre en presencia de ese ser oscuro y corrupto como el mismo, en el que se despojen de todo sarcasmo y egoísmo para mostrarse su espíritu y "yo" verdadero...
No podría resultar nada bueno de eso...¿verdad?, después de todo con Ace y Titiritero, hay trecho largo que acortar y Diamante parece estar mas dispuesto a retroceder que a avanzar.


Si pudiera ofrecerse a cambio de saber lo que pasa por esa cabeza sin duda lo haría, Muraki le representa una incógnita que le desasosiega...unos instantes parece el ser mas resignado del mundo y otro el tonto valiente que se aventura a la empresa casi imposible de poseer lo que su persona representa, después de todo hay en ese Teatro "interpretes" mas adecuados para lo que el vampiro busca...¿porque Sergei?...¿porque precisamente el...?, la duda le carcome y sabe que la respuesta no ha de llegar a sus oídos de la forma fácil.


Nota la negación por soltarle...maldito obcecado, le hace estar mas iracundo que en un principio pero no es tiempo de derramar su sangre, ya le ha prometido que no le dará una muerte prematura a pesar de poder hacerlo. Las razones necias que acompañan a su habla no son lo suficientemente pujantes como para convencerle.


-No me arrastraras, ¡me escuchas!....no me dejare aturdir por las cosas que de ti brotan, tu boca indigna solo me provee de calor cuando te beso, pero no aporta verdades por mucho que quieras darles ese matiz sincero, estas convirtiendo esto en algo puramente superficial no soy el objeto de tu amor, convéncete...


¿Lo dice en realidad porque lo siente, o porque es el quien se quiere convencer de ello?.


Hay un mínimo espacio entre ellos que no permite que sus cuerpos se "fundan", dice lo que tiene en mente...incluso no lo piensa mucho, lo único que desea es irse de aquel lugar y echar por tierra toda la información que se agolpa en su mente. A pesar de no tener prenda alguna es su corazón el que se siente desnudo, las mordaces garras del vampiro le mantienen preso de hechos que comienza a sentir pero que no evidenciaría, llámenlo necedad o solo un simple berrinche pero no puede permanecer mas entre esos brazos...o tal vez desista...


Hasta la mas firme de las columnas cae y eso es un hecho comprobado...si tiene que hartarlo lo hará, si tiene que alejarlo...urdirá los mas complejos planes para que de su presencia no quede huella en ese marchito corazón, no le desea la muerte pero si el vampiro la abraza...el dragón no hará nada para que ese destino se obstaculice, aun no aprende que es mejor vivir de la forma equivocada pero feliz y no de la forma recta pero desdichada. ¡¡Joder!! eso se convertirá en una agonizante tortura...lo sabe porque esas manos lo aprietan con tal vehemencia que parece que intentan atrapar el aire.


-Respeta tus decisiones, si empiezas por mentir que puede uno esperar después...como puedo creer en tu sinceridad cuando expresas que me amas si veo que manejas la verdad a tu conveniencia...defínete y deja de hacerme perder mi tiempo.


Es crudo, casi vil mientras esquiva esa boca cercana...si tiene contacto con ella todo se abra perdido, el estire y afloje se torna tenso...Diamante comienza a verse cercano y con una posible derrota en su intachable racha. El rojo en sus pupilas cesa cuando le escucha afirma que no se rendirá así tenga que sumirlo a el en esa desesperación que dejan a la vista sus palabras...


¿Como se atreve a darle tal cuestionamiento...?, es que acaso la desfachatez del vampiro no tienen limite.


Largos minutos después es que se halla libre, sus argumentos están puestos sobre la mesa, es hora de enfriarse y haya algo de tranquilidad cuando desciende las escaleras, por lo menos ya no le mira ni aspira ese sutil aroma que desprende...mas los latidos en su pecho parecen aumentar en lugar de desmerecer...bastardo es y seguirá siendo por traerle tantos sobresaltos.


Esta a punto de cruzar ese umbral que lo ha de conducir a otra parte de la Mansión, en ella desea perderse...que le conduzca a un lado inhóspito...que nadie lo encuentre por meses, si ello seria lo indicado pero su cuerpo es "golpeado" por algo que no es mas que la energía de Muraki, tan agobiante es el peso de la misma que le hace sostenerse de la pared, le duele...
Eso ha dolido y el....¿el fue el causante?.


Seguido viene esa estruendosa frase que es alcanzada por sus oídos, sus manos viajan a su cabeza intentando de nuevo evadirse de todo el significado que arrastren, parece un sortilegio demasiado poderoso para escapar de el aunque ya de pasos que lo acerquen hacia el bálsamo de su soledad...que duro se torna el final del camino.


El ambiente se perfuma con la sangre de Muraki, el conoce bien esa esencia la ha degustado...se ha dejado embriagar por ella, por segundos tiene la curiosidad de saber lo que pasa en el lo alto del balcón, la única certeza que tenia es que el nosferatu estaba herido y que buscaría la forma de sanarse aunque eso significara dañarlo a el.


Un solitario rayo de luna es el que ilumina su rostro, no quiere saber mas nada de aquel ser, pasaría la pagina que habían escribido juntos y conformaría una mas en el cúmulo de vivencias del Ace, el amor del oscuro ser le estaba haciendo difícil respirar...su seguridad al decirlo, no podría burlarse de ello aunque quisiera...quizás, tal vez....no…., dar una oportunidad aun no estaba dentro de sus planes.


Un paso mas y obtendrá el anhelo de su propia salvación...estará lejos de ese infame cuerpo y corazón, retornando a su deber y a una obcecada forma de comportamiento...
Es un solo instante el que usa para girar su vista y la mano del otro ya yace sujetando la suya...ha sido demasiado veloz...


El ahogo que esa boca le da es desquiciante, no puede contener la lengua que se pasea en sus adentros como la mas viperil de las serpientes...a pesar de empujar no consigue separarle...el cree que se opone pero quizás ya esta cooperando. Un mareo le invade y casi percibe el sabor del vino de aquella noche...el irrefrenable deseo de que irrumpa en su interior, se esta dejando llevar como si aquello fuese una pieza musical de las mas suaves...


Un castigo agridulce y consentido hasta cierto punto...mas la boca no se escapa de mordidas que acierta a propiciar, aun cuando es alzado en peso y azotado contra la fría pared que genera un arqueo en su cuerpo, el aire le falta le mira borroso y sus manos se entremeten en esos cabellos plata logrando jalarlos para desviar la boca impía que le besa y le regala instantes tan fuera de entendimiento, esa batalla parece tener un vencedor pero la guerra aun esta en pie.


-Tu persistencia es de idiotas, mi cuerpo reacciona ante ti como un esclavo a su verdugo, ámame si eso te complace...destrúyeme si es lo que mas ambicionas, yo por el momento no prometeré nada que aun no este listo a dar, si me buscas me has de encontrar….si me llamas acudiré a ti, si me tomas desfalleceré con la misma pasión de la primera vez, mas te prometo que mi corazón será lo que mejor resguarde de ti…si te es suficiente lo que te doy que estemos en paz pues te has convertido en algo que no puedo, aunque quiera…dejar.- puede resultar contradictorio lo que dice o hace pero esta en la mejor de las disposiciones para que no haya hostilidad entre ellos.


Le observa con un semblante frío…sabe que no hallara mas condescendía del vampiro pero las palabras que ha dicho son las mas sinceras que en su vida se ha atrevido a pregonar.


-Ahora bájame…el frío no me gusta..- dragón caprichoso que sabe ceder cuando no existe mas salida para su necio comportamiento…


Muraki Le Croys:


¿Quién fue él que dijo que los vampiros no eran peligrosos cuando el control se pierde?


Hecho desconocido si los demás bebedores, han de poseer tan fiero carácter como el de Muraki, vampiro que no se centra jamás, impulsivo como el solo, mancillando todo a su paso, rugiente fiera que no se detiene ni con el más bizarro de los castigos, cautivado por una no vida que no tiene limites, descontrol, inestabilidad, cuantos hombres bastan para igualarse a tal loco que no calibra lo que es un detente, hiere, pero hiere cuando ha de sentirse igualmente herido.


Dragón no te asustes de criatura tan nefasta como aquella, ciertamente he de decir que un Ace nunca tendría pavor, sabios son los poderosos, controlar no es solo una frase, matar mucho menos, pero dejar saber a lo que se enfrenta, un gran favor a de dar testimonio. Sólo el secreto destapado será para el que se atreva a cruzar frontera.


Vampiro inhóspito que tiene un corazón de hierro, si es que tiene, fundido por aquel que tanto anhela, ermitaño incomparable que como cazador derroca ¿Cuando fue que perdió la cordura de ésta manera, existío otra ocasión singular a ésta?... ¡Nunca! nadie logró sacar al monstruo interno. Le temían y por ello, siempre conseguía fácil, no apetecía solamente de carne fresca. Oh no, buscaba algo mayor en otros, la saciedad, sentirse satisfecho de lo carente, de inocencia cual insidiar, aunque los niños malos tambien le eran ingeríbles.


¿Sentir miedo? ¿De Dios?


"Dios a muerto y yo lo he matado... Es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo."


La sentencia no existe, despojaos de creencias invalidas, una decisión se acaba cuando uno desaparece de la faz de la tierra, cierto, no a de saberse el lugar especificado en donde el paraje de ambos destinos a de encontrarse ahora ¿En donde se encuentran ahora?... en el infierno era probable, vagar bajo ojos que todo lo ven y no precisamente de un ángel de salvación, daba a pensar estar en el averno.


Ni el Demonio podrá oponerse a que el vampiro deje de amar...


Cuan sofocados besos que otorgaba a Diamante, no, ni siquiera éso logro alejar la fableria que el Ace le obsequio en el ajimez antes de abandonarle, con fragor articulando cada maldita palabra con único destino de arrollar, no se pida sensatez. Ciertamente pensaba dejarle libre, agonízar en medio de la oscuridad por amor tajante que como veneno corróe en sus células, el Ace le dío esperanza, una deslumbrante idea de sólo entrar y tomar, no desistir aunque el mundo a pedazos se cayera. Gracias, consejo adorado bien acaparado por sus entrañas.


Ávida lengua colándose en lo recóndito de la boca ajena, sujetando consistente el cuerpo, y no solo eso, sosteniendo el alma del dragón, que le dijera que le aborrecía no menguaría el ansia desmedida del impío que ahora tiene encima. Entre besos rebosantes de frenesí, un dolor de lleno en sus labios palpa, que dientes tan traviesos los de Sergei, avisan que fuertes mordidas son las que alojan en sus labios rosa palidecentes, más ferviente le pone con "tales" actos... a de traerle regalos como obsequio por tan suculenta sangre que ahora corre por sus bocas, rezumandose febrilmente a los besos dados ya y que continúan.


Oh, pero como le gusta ese dragón por tan "refinados" tratos para con él, no terminan ahí sus acciones, agregándose ahora los dedos tibios en la cabellera platinada, que urjen por liberación inmediata, y lo logra, un sonido erótico emiten sus labios al separarse, más... porque el Ace es vigoroso, le echa leña al fuego encendido ya. Acrecentando el delirio del vampiro, empero importante, es que le da espacio para que el cólera recaiga pesado sobre él. y de soltarle... nada.


-... Si me vas a decir idiota, añádele algo interesante... no sé, Lucifer estaría perfecto, me describe perfectamente ¿no crees?...- agrega desconcertado, solo un poco -... ¿Verdugo?... por mi estaría bien ser tú ejecutor, creo haberte dicho que no imploraba porque me amases... ahora... - ríe irónico, solo el sabrá que su dolor esta latente en su pecho, no se lo dirá, lastimarle con sus sentimientos no desea, por ello, callará -... pero cuidado, que cuando pueda me robo tú corazón...- reafirma sentencia que no envano a de ser.


"El deseo tienta... la tentación seduce."


Nota la expresión fría en el rostro de Diamante, y que poco dura cuando la orden dá para que le bajen, de manera indómita se comporta, niño mal criado parece cuando esta con el vampiro, completamente ignorante de su propio lenguaje corporal.


Mucho no demora en bajarle, y, una mano al costado del dragón se aloja a la altura del rostro, penetrante ojos rojos muestran impaciencia, Muraki esta sediento, precisamente no de sangre, libera el agarre de su diestra que hasta ahora, siempre permaneció en la cintura, llevándola a trazar la faz de Sergei sin necesidad de que el tacto sea real, deteniéndose en la barbilla que sostiene ahora con sus dedos, buscando atención considerada. Susurrándole muy cerca del oído.


-... te secuestrare como premio a tanto grito que hoy me has dado...- asegura, tono lascivo es el que aporta, deja la barbilla he imperioso busca la mano de Diamante la cual no tarda en sujetar, pasos en reversa se efectúan, mientras, consigo arrastra al contrario. Manchado en sangre se conserva, ignorante el dueño del vitae, solo pendiente está del mancebo "ofrecido" pero que adora incondicionalmente.




¿Vampiro travieso, pareciese un niño complicado de descifrar?

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